Hollywood tiene una nueva figura que vela por la seguridad y comodidad de actores Y ACTRICES en el rodaje de las escenas de sexo: la coordinadora de intimidad

Chaperona en el set

9min
Nº2023 - al de Junio de 2019
Por Patricia Mántaras.

Las escenas de sexo en las películas se desglosan en las cláusulas de los contratos. O al menos así debería ser. Qué partes del cuerpo mostrar, por cuánto tiempo, si utilizarán dobles. No importa lo eróticas que se vean en la pantalla, la manufactura es otra cosa. Lo que sucede debajo de las sábanas en el set es un misterio para el espectador. No todos los directores las manejan igual. Algunos intentan generar un clima determinado, íntimo, con la cantidad imprescindible de personas detrás de cámara, para dar la mayor comodidad posible a los actores tomando conciencia de que no importa el oficio de los protagonistas, estas escenas suelen cargar con una cuota extra de nerviosismo. 

Anne Hathaway se propuso “estar en control” ante la cantidad de tiempo desnuda que debió pasar en el set de De amor y otras adicciones.
Anne Hathaway se propuso “estar en control” ante la cantidad de tiempo desnuda que debió pasar en el set de De amor y otras adicciones.

Eso en cuanto al ambiente. Luego está el asunto del contacto físico, qué sucede cuando la piel de uno toca la del otro, cuando los movimientos están guionados y las emociones se actúan. Aunque históricamente en Hollywood decenas de parejas de la ficción llevaron su relación al plano real, la mayoría de los actores aseguran que el sexo en la pantalla no tiene nada de excitante para ellos.

Dakota Johnson, protagonista de la trilogía Cincuenta sombras de Grey, dijo que tener algunas medidas de whisky en su organismo la ayudaban con el coraje necesario para afrontar las numerosas escenas de sexo de las películas, en las que ella hace además desnudos completos. Según la actriz, el equipo técnico del filme hizo todo lo posible para que el entorno se sintiera seguro y respetuoso, pero que, aun así, estaba lejos de ser una experiencia placentera. Menos aún teniendo en cuenta que varias de esas escenas involucraban vendas en los ojos y algunos elementos sadomasoquistas en manos de su coprotagonista, Jamie Dornan.

Lena Dunham dejó de usar el protector plástico en las escenas de sexo de Girls por incomodidad.
Lena Dunham dejó de usar el protector plástico en las escenas de sexo de Girls por incomodidad.

Pero también están los otros ejemplos, los que omiten detalles en el guion para lograr una “mayor naturalidad en el rodaje” y que no cuidan a sus protagonistas como deberían. Algunos de estos casos han salido a la luz en los últimos dos años desde que el movimiento Time’s Up impulsó a las mujeres del ambiente a denunciar abusos dentro y fuera de la locación. Esta coyuntura tan fértil para la comunicación y la denuncia llevó a que HBO introdujera en sus producciones una figura inédita, el coordinador de intimidad, para velar por la tranquilidad de los actores, y también por la de los productores. En los últimos días, el equipo de Bond 25, la nueva cinta del agente secreto —que estrenará en 2020 y volverá a protagonizar Daniel Craig, con dirección de Cary Joji Fukunaga — anunció que también contará con un coordinador de intimidad durante la filmación. Universal Pictures y sus productores abren así el paraguas y, de paso, se aseguran que la nueva chica Bond (la cubana Ana de Armas) se sienta cómoda en las escenas más calientes con el agente 007. 

HBO contrató a su primera coordinadora de intimidad a pedido de Emily Meade, una de las protagonistas de la serie The Deuce.
HBO contrató a su primera coordinadora de intimidad a pedido de Emily Meade, una de las protagonistas de la serie The Deuce.
Varias actrices que habían trabajado con James Franco lo denunciaron vía Twitter al verlo llevando un pin del Time’s Up en los Globos de Oro.
Varias actrices que habían trabajado con James Franco lo denunciaron vía Twitter al verlo llevando un pin del Time’s Up en los Globos de Oro.

Al desnudo. Era el año 1972 y —después de pasar por algunas censuras por su contenido erótico— se estrenaba en Francia la película más controvertida del cineasta italiano Bernardo Bertolucci, Último tango en París. La protagonizaba un Marlon Brando de 48 años y una jovencita María Schneider de 19. La violación quedó registrada y el mundo fue a verla al cine, convencida de que la reacción de Schneider respondía a una brillante interpretación. Más de 30 años después, la actriz contó por primera vez lo que verdaderamente pasó en la filmación. El director había decidido incluir a último momento algo fuera de guion, con el fin expreso de que la muchacha no se enterara y reaccionara con sorpresa (y algo de horror). Sus órdenes secretas para Brando esa mañana fueron que utilizara manteca como lubricante y que el sexo fuera real. En esa instancia de apertura, que llegó en 2007, cuatro años antes de la muerte de la actriz, ella dijo haberse sentido humillada y “un poco violada”. “Debí llamar a mi agente o tener a un abogado en el rodaje, porque no puedes forzar a alguien a hacer algo que no está en el guion, pero yo no lo sabía”, aseguró Schneider. El caso a partir de entonces fue muy sonado, y llevó a que hace poco el propio Bertolucci saliera a dar su versión, que en realidad era la misma. "Me porté de una manera horrible con María, porque no le dije nada de lo que iba a suceder. Quería su reacción como niña y no como actriz, quería que reaccionara al acto de la humillación. Me siento culpable, pero no me arrepiento. En las películas, para obtener algo creo que tenemos que ser completamente fríos. No quería que María fingiera su humillación, quería que María sintiera, no actuara. Por eso me ha odiado toda la vida", confesó el director.

Está claro que no siempre se toman los recaudos necesarios, y no solo en otras épocas. En 2018, varias mujeres saltaron al ver a James Franco llevando un pin del movimiento Me Too en los Globos de Oro y les pareció demasiado hipócrita el gesto como para dejarlo pasar. Un primer tuit comenzó el alud, el de Sarah Tither-Kaplan, una estudiante que había pasado por Studio 4, la escuela de actuación y realización de Franco y trabajado en alguno de sus proyectos audiovisuales. "Ey, James Franco, ahora que tienes un Globo de Oro ¿por qué no les das personajes con líneas y que no requieran desnudos en tus próximas películas a las docenas de mujeres que han hecho desnudos totales y escenas de sexo en tus proyectos indie y artísticos?". Kaplan contó después que había firmado un contrato en el que se estipulaba que haría desnudos, pero no contaba con que previo a la filmación de la escena de una orgía, en la que Franco simulaba practicarle sexo oral, le quitaría el parche protector que se aplican las actrices en la vagina para filmar ese tipo de escenas. Otras artistas agregaron que el actor y director mostraba disconformidad si las actrices se negaban a hacer topless en cámara. Las denuncias siguieron con el comentario de Violet Paley, otra aspirante a intérprete que había pasado por la escuela de actuación de Franco —y que había llegado a tener una relación con él—, que aseguraba que muchas escenas de sexo se añadían durante el rodaje y no constaban en los guiones: “Muchas veces me daba la sensación de que eran gratuitas y nos estaban explotando”. Studio 4 terminó cerrando sus puertas a raíz de estos escándalos. 

La protección. Los mecanismos de seguridad para las actrices siguen siendo, al parecer, bastante precarios. Además de este protector plástico para mujeres, existe un equivalente para hombres, algo que Dornan, protagonista de Cincuenta sombras…, describe como “una pequeña bolsita de uvas”. Evidentemente, no es confortable, pero es al menos un mínimo escudo para salvaguardar lo que quede de privado en el cuerpo. Lena Dunham, siempre despojada de pudor y de prejuicios, contó en un programa de televisión que dejó de usar el parche en las escenas de sexo después de la primera temporada de Girls, la serie de HBO que ella misma dirigía. “Lo pegas sobre tu vagina. Se transpira y luego se cae. A mis coprotagonistas hombres, al final del día, no les importaba”, aseguró. 

Durante el rodaje de la película De amor y otras adicciones, junto a Jake Gyllenhaal, a Anne Hathaway le tocaba pasar gran parte del tiempo desnuda. Se propuso “estar en control”: “Voy a hacer todo adecuadamente, desnudarme al último minuto, y entre tomas vestirme nuevamente. Pero después me di cuenta de que cada vez que me ponía la bata, se me corría todo el maquillaje corporal, y eso sumaba otros 20 minutos a cada toma. Como todo en la vida, en el momento en que dejás de verlo con relación a ti mismo y empezás a verlo con relación también a los demás, empecé a verlo diferente, y hasta divertido”.

En cuanto a las escenas en sí, Olivia Wilde dice que es imposible que alguien pueda excitarse en ese ambiente, porque siempre hay “un hombre grandote y peludo sosteniendo un micrófono” encima de la cama, registrando el sonido. “La gente se imagina que es realmente glamoroso y sexy, pero yo siempre me río porque en realidad hay 50 personas en la habitación”.

El coordinador de intimidad. A fines del año pasado, HBO —una cadena que siempre se caracterizó por el contenido sexual de sus realizaciones— anunciaba que sumaría a su equipo técnico un coordinador de intimidad, un rol del que nunca se había escuchado hablar. Esa figura participaría en todas las películas y series de producción original que involucraran escenas sexuales. La descripción del trabajo tiene que ver, al parecer, con una mediación entre los actores, los directores y los productores. “90% de los actores que han rodado una escena íntima" lo han vivido como un tipo de experiencia traumática”, asegura Alicia Rodis, la primera coordinadora de intimidad del canal, contratada para la serie The Deuce a pedido de una de las actrices, Emily Meade. Lo que hizo Rodis fue repasar los detalles y discutir las escenas sexuales con cada actor tal como estaban en el guion, y mantenerlos informados de cualquier cambio de último momento en relación con ellos y los planos candentes. En caso de que el actor no estuviera de acuerdo con las modificaciones, el coordinador de intimidad defiende, por definición, su punto de vista para llegar a un acuerdo.

De ahora en adelante se utilizará en otros proyectos de HBO, como en la comedia Crashing, de Judd Apatow y en las series Watchmen, Jett y Euphoria.

La incorporación de un coordinador de intimidad a la última entrega de James Bond busca de alguna manera demostrar que la franquicia se ha adaptado a los tiempos que corren, teniendo en cuenta que el personaje ha sido cuestionado por su carácter intrínsecamente mujeriego. Hubo incluso algunos cuestionamientos de por qué Bond no podía ser interpretado por una mujer. Las respuestas han sido negativas e incluso argumentadas. Pero de alguna forma, esto parece intentar un acuerdo de paz con el género femenino. 

Regístrate sin costo, recibe notas de regalo.