keto: cómo funciona, qué se puede comer y cuáles son las consecuencias deL método para adelgazar del momento

La dieta de las estrellas

6min
Nº2023 - al de Junio de 2019
Por Florencia Pujadas

El universo de las dietas está en constante cambio. A pesar de que una buena alimentación es fundamental para mantener un estado saludable, todos los años aparecen nuevos regímenes que se presentan como una solución para conseguir resultados rápidos y casi milagrosos. Hace unos años, la dieta Dukan y South Beach, seguidas por estrellas como Jennifer Lopez, estaban en el centro de las tendencias. Pero el spotlight ahora cambió y la nueva dieta que está de moda es Keto, un método promovido en las redes por influencers como Kim Kardashian —que anunció que perdió 25 kilos con este método—, cantantes como Beyoncé y actrices de la talla de Halle Berry. En algunos sitios se habla de que  Angelina Jolie también la ha seguido. El atractivo es evidente: sus seguidores dicen que se puede bajar hasta 12 kilos en un mes sin que los vegetales y las frutas sean su principal fuente de alimentación. Tal es su éxito que el año pasado fue la dieta más buscada en Google.

Qué sí y qué no. Con fanáticos y detractores en todo el mundo, Keto es una dieta que provoca que el cuerpo entre en una situación de cetosis. Para llegar a este estado, las personas tienen que consumir menos alimentos de los que deberían o restringir los productos ricos en glúcidos. Creada en 1921 por el endocrinólogo Henry Rawle Geyelin para tratar a pacientes epilépticos, esta dieta se centra en un consumo diario de alimentos ricos en grasa (75%), menos proteínas (20%) y casi ningún tipo de azúcar, carbohidratos y alimentos con almidón (5%). Con esta alimentación, el cuerpo entra en un estado de cetosis —similar al ayuno— que provoca que el hígado cambie la glucosa por las grasas como fuente de energía. Entonces, este órgano produce pequeñas moléculas de energía, conocidas como cetonas, que generan que el cuerpo funcione a partir de la grasa. Así, se vuelve más fácil quemarla. Pero (y esto es lo importante) en Keto no se pueden comer todos los tipos de grasa; solo se permiten aquellas que proceden del pescado (ricas en Omega 3) y algunas de origen vegetal y animal como quesos, leche, aceite de oliva, palta, semillas, salmón y carnes magras. También se pueden comer mariscos, huevos y verduras, aunque muchas se deben evitar por tener almidón. Se pueden consumir, entonces, papa, brócoli, zanahoria, cebolla y berenjenas. Está permitido, además, el consumo de chocolate negro puro. 

En esta dieta no importan las cantidades porque no se hace un conteo exhaustivo de calorías, pero sí hay una extensa lista de alimentos restringidos. No se pueden comer frutas, pasta, arroz, dulces, comida rápida —como hamburguesas o pizzas—, ni bebidas con gas aunque sean dietéticas. El único —y llamativo— producto de este estilo que está permitido es la manteca, que en general es lo primero que se elimina en los planes más estrictos. Se puede tomar agua, café, té y mate sin ningún tipo de edulcorante, además de alguna copa de vino. 

Pero este régimen no solo se limita a la comida. Con una marca registrada como Keto Weight Loss, en Internet se venden pastillas que prometen “quemar grasas”, “reducir el apetito”, “mejorar el metabolismo” y hacer un “detox natural y sano”. Formado por el ácido BHB (beta-hidroxibutirato), este compuesto, presentado como si fuese orgánico, se exporta de Estados Unidos a cientos de países, incluido Uruguay. Sin embargo, no escapa de los conflictos legales. En algunos lugares está prohibido o se aconseja evitar estas pastillas. Después de que la exreina de belleza Mónica Urbina promocionara estos quemadores de grasa, el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos de Colombia los prohibió por ser un producto “fraudulento” y de “mala calidad”. 

Un estudio, tres conclusiones. A principios de 2008, los medios de todo el mundo amanecieron con la noticia de que había una “dieta especial y rica en grasas” que ayudaba a controlar los ataques de epilepsia en niños. Según una investigación británica publicada en la revista The Lancet Neurology, que tomó como objeto de estudio a 145 menores entre 2 y 16 años, las crisis convulsivas de los que practicaban esta dieta se reducían en dos terceras partes. Cinco menores, incluso, tuvieron una disminución de episodios de 90% después de cambiar su alimentación. Pero los resultados positivos no se trasladan de la misma manera al uso del método para bajar de peso.

El año pasado, y mientras estrellas como Kim Kardashian se declaraban seguidoras de Keto, el doctor y profesor de Medicina de la Universidad de Harvard, Marcelo Campos, publicó un crítico ensayo sobre su funcionamiento en la revista Harvard Health Publications. Luego de analizar las ventajas y desventajas en el artículo, que se puede encontrar bajo el título de Dieta cetogénica: ¿es la última dieta baja en carbohidratos buena para usted?, concluyó que es restrictiva y difícil de seguir a largo plazo. “Una de las principales críticas es que muchas personas tienden a comer demasiada proteína y grasas de mala calidad de los alimentos procesados, con muy pocas frutas y verduras”, aseguró.

En las primeras fases de la dieta, además, las personas pueden sentir náuseas, fatiga, estreñimiento y problemas de sueño, sin contar a los que tienen enfermedades renales, que podrían “empeorar su condición”. “Algunos estudios muestran que los pacientes también pueden experimentar un aumento en los niveles de colesterol y ver una caída unos meses más tarde”, señaló el médico. Pero todavía no hay una investigación que analice los efectos de la dieta sobre los niveles de colesterol a largo plazo. Desde la Escuela de Medicina de Harvard, este médico comprobó que Keto es atractiva porque trabaja como un método con el que se consigue una pérdida de peso más rápida que con los convencionales. También reconoció que esta dieta puede tener beneficios a corto plazo, como mejoras en el azúcar en sangre y la presión arterial, pero los resultados después de un año son significativamente diferentes. Así como repiten los médicos y nutricionistas en todo el mundo, Campos aseguró que lo mejor es seguir una dieta balanceada con todo tipo de alimentos. 

Keto y una pelea con Netflix

La dieta Keto estuvo en el ojo de la tormenta después de que Netflix estrenara The Magic Pill, un documental australiano que mostraba casos de éxito y recuperaciones milagrosas por este método. En escenas cuestionadas por la Asociación Médica Australiana que condenó al servicio de streaming por su difusión, una mujer contó que “su tumor comenzó a reducirse” luego de empezar el tratamiento. Otra aseguró que su hijo, enfermo de epilepsia, dejó de tener convulsiones. “Netflix debería de ser más responsable. No deberían emitirlo, el riesgo de la desinformación es demasiado grande”, dijo en 2017 el presidente de la asociación, Tony Bartone.

Las críticas también alcanzaron al famoso chef Pete Evans, que estuvo detrás del documental, pero su reacción no demoró en llegar. “¿El jefe de AMA cree que comer verduras con un poco de carne, marisco o huevos de buena calidad es peligroso? De ser así, pueden compartir con todos las evidencias de que esta forma de comer es perjudicial para la salud de los seres humanos”, comentó en Instagram, donde tiene más de 200.000 seguidores.

Camino inseguro

Mientras en Internet la dieta Keto se publicita como “la mejor forma de perder peso”, los nutricionistas uruguayos consultados por galería aseguran que esta afirmación no es correcta. “Para mí, no es positiva porque no es una forma de comer. Le faltan grupos de alimentos (como los carbohidratos) y, a menos que haya una intolerancia diagnosticada, evitar estos alimentos es el peor camino”, dice Luciana Lasus. Y agrega: “Otro problema que tiene la Keto es que no se analiza el vínculo de la persona con la comida, y hay un fuerte componente emocional. Tocan el síntoma pero no el problema. Es poco ético y no es sostenible”, asegura.

Para los que siguen esta dieta, tentados con la pérdida de peso instantánea, esta nutricionista aconseja el control con una balanza con compartimientos corporales (que indica niveles demúsculo y grasa) para ver qué peso se está perdiendo. “Cuando hacen una dieta así, el músculo pierde volumen y agua, entonces es importante saber qué está pasando con el cuerpo. Es una dieta más: lo positivo, si querés, es que puede sacarte de la meseta o motivarte a perder peso”, dice. Y la nutricionista Andrea Cammarota está de acuerdo. “Lo que hace es ayudarte a bajar de peso rápido, pero tiene algunas desventajas y se tiene que hacer con un control médico”, asegura. Según la nutricionista Carolina Bello, además, una dieta equilibrada es más sostenible y se evitan los problemas de salud que pueden aparecer por la carencia de nutrientes. “Estas dietas te alejan de una alimentación saludable, además de poder provocar complicaciones importantes. La Keto funciona porque estamos en el mundo del ya, de lo instantáneo, pero para tener un estilo de vida saludable se necesitan otros métodos, pensar en una planificación con constancia, organización”, explica.

Las tres profesionales consideran que la alimentación es más que la dieta del momento, y que en lugar de seguir la próxima tendencia es mejor involucrarse en un cambio saludable y sostenible a largo plazo. “Pueden ser para momentos puntuales, como estrategias, pero no son una forma de vida”, asegura Lasus.

Regístrate sin costo, recibe notas de regalo.