Cardenal Daniel Sturla durante un bautismo multitudinario en el barrio 40 Semanas. Foto: Guillermo Drapper

La religión entra en la campaña y la Iglesia católica cuestiona que “se mezcle a Dios”

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Nº2003 - al de Enero de 2019

El posicionamiento cada vez más cercano a los evangélicos de Verónica Alonso le generó críticas a la precandidata por el Partido Nacional, tanto desde el sistema político como de la Iglesia católica.  

La senadora estuvo la semana pasada en tres templos evangélicos y la filmación de algunos pasajes de su intervención en uno de esos eventos religiosos circuló el martes 8 a través de redes sociales. Afirmó: “(Estoy) convencida de que Dios tiene un propósito, con esta nación y con nosotros acá. Así que nos va a ir muy bien, porque si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros?”.

También comprometió que trabajará “por la familia”, así como contra la “violencia” y las “adicciones”. Y prometió, de ser presidenta, “derogar gran parte de la ley de marihuana” y la “llamada ley trans, porque no otorga derechos sino que genera privilegios”.

Consultado por Búsqueda, el arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla, cuestionó que se mezcle a Dios en cuestiones partidarias.

“El Uruguay laico, plural y democrático es un bien para todos”, afirmó. Para él, “que cada uno desde sus convicciones morales y religiosas actúe, es lo que corresponde. Que haya grupos que inspirados en principios cristianos formen su partido o su lista ha pasado y pasa en la historia de las democracias occidentales, pero, aunque la línea pueda parecer sutil, que se mezcle a Dios directamente en una opción política determinada o que una Iglesia apoye a un determinado partido, no es bueno”.

Consultado por Búsqueda, el arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla, cuestionó que se mezcle a Dios en cuestiones partidarias.

Sturla sostuvo que la Iglesia católica “opina con todo derecho como actor que es de la sociedad en los distintos aspectos que hacen a la vida de las personas y sobre todo a la dignidad humana, pero no se mete en cuestiones político-partidarias. Esto es fruto también de su experiencia histórica”.

El miércoles 9, en Radio Carve, Alonso defendió su asistencia a eventos de la Iglesia evangélica como una forma de “recuperar los valores cristianos”. Agregó que se trata de “congregaciones que están buscando políticos que no vivan en el relativismo” y  en “el que hacer bien o mal da lo mismo”. 

“Cruzada”

La precandidata provocó reacciones desde dentro y fuera del Partido Nacional.

El sector blanco Generación, integrado en su gran mayoría por jóvenes dirigentes, cuestionó a Alonso a través de su cuenta de Twitter. “El camino de la laicidad, que tan caro ha sido para los uruguayos, es el mejor (…) para avanzar políticamente en la consolidación de un Estado avanzado y de una sociedad más justa y equitativa”, escribieron el miércoles 9. Esa corriente está liderada por el expresidente de la juventud nacionalista, Gonzalo Baroni, que en las pasadas elecciones militó junto a la ahora precandidata blanca.

Federico Graña, director de Promoción Sociocultural del Ministerio de Desarrollo Social y militante LGTB, tuiteó el martes aludiendo a Alonso: “En una ‘cruzada’ del siglo XXI, quiere ‘recuperar los valores judeocristianos’. La #MercaderDeLaFe sale a la cancha con el odio como bandera”.

Por su parte, el diputado colorado Ope Pasquet consideró “un grave error mezclar política con religión, replicando así en Uruguay lo que sucede en otros países como Brasil o Estados Unidos”. Agregó que “desandar el camino y volver a mezclar las dos cosas puede propiciar el auge de los fundamentalismos y de la intolerancia, con el consiguiente menoscabo de la convivencia democrática. Es una lástima que en el Uruguay pasen estas cosas, que socavan las bases mismas de la república liberal y laica que no debemos dejar de ser”.

El diputado colorado Ope Pasquet consideró “un grave error mezclar política con religión, replicando así en Uruguay lo que sucede en otros países como Brasil o Estados Unidos”.

Por su experiencia “en el territorio”, el director del Instituto de Empleo y Formación Profesional y líder de la Lista 5005 Eduardo Pereyra, señaló a Búsqueda que los evangélicos “entran con facilidad a zonas donde a muchos partidos políticos les cuesta, solucionan problemas, prestan oídos y ayudan”. Por eso consideró que el Frente Amplio “no debe menospreciar el peso y la inserción que tienen los evangélicos en los barrios. Tienen una potencia que a veces es subestimada”, insistió.

“El impacto de la religión en el voto no parece ser de los más fuertes dentro de lo que los datos permiten decir. No obstante, que hay un nicho parece evidente, aunque bastante menor electoralmente que en la mayoría de la región”, dijo a Búsqueda Rafael Porzecanski, director de opinión pública de Opción Consultores. 

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