Álvaro Ahunchain, desde marzo al frente del INAE. Foto: Adrián Echeverriaga

Álvaro Ahunchain, al frente del INAE, cree que el Covid-19 traerá “la reformulación de los espectáculos masivos”

Las artes escénicas: el último encuentro presencial

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Nº2066 - al de Abril de 2020
Javier Alfonso

“Soy un liberal en lo político porque creo en la libertad irrestricta, y socialdemócrata en lo económico y social. Como liberal, es en mi obligación apoyar más allá de cualquier posicionamiento personal, político o estético del que pide el apoyo. Ese es mi compromiso”, dice Álvaro Ahunchain, y se muestra dispuesto a defender esa postura ideológica desde el Instituto Nacional de Artes Escénicas (INAE), cargo que asumió el 3 de marzo, 10 días antes de que el gobierno declarara la emergencia sanitaria por el Covid-19, que frenó en seco la actividad en los escenarios uruguayos. El experiente director y autor teatral, publicista y consultor de marketing político con más de 30 años de trayectoria, y afiliado al Partido Independiente, manifestó a Búsqueda que si bien votó a Luis Lacalle Pou en la elección de noviembre, no fue elegido por su filiación política: “Mi designación fue una decisión de la directora nacional de Cultura, Mariana Wainstein”, aclaró.

Recluido en su casa de Pinamar, en la entrevista por videoconferencia se mostró muy contento con la recepción de su designación en el medio cultural uruguayo, donde visiblemente predomina un sentir de izquierda: “Desde el encare de la cosa pública me siento un liberal pero no soy un neoliberal, aclaro. Y en el plano socialdemócrata me identifico con la premisa de (el excanciller alemán) Willy Brandt, que decía: ‘Tanto Estado como sea necesario y tanto mercado como sea posible’. Es la visión de un Estado presente regulando y corrigiendo las injusticias que crea el mercado, pero un mercado activo donde haya total libertad para emprender, con único freno cuando el mercado limita el bien público”. Ahunchain destacó el saludo que recibió de uno de los principales  jerarcas culturales de los gobiernos frenteamplistas: “Muchos amigos de las más variadas posiciones políticas me han apoyado para que emprenda este desafío. Mucha gente de izquierda me ha saludado, y de lo más lindo fue un tuit de Luis Mardones, un gestor cultural de izquierda que siempre defendí porque hizo un gran trabajo en la Dirección Nacional de Cultura (entre 2005 y 2008). Hace unos años, cuando hicimos La memoria de Borges, con Roberto Jones, Gabriel Calderón, que en ese momento era el coordinador del INAE, nos invitó a participar de su programa Bitácoras. Hace poco dirigí Rinocerontes, de Ionesco, con la Comedia Nacional, en el mismo momento en el que escribía editoriales muy duros contra el Frente Amplio. Creo que en el ambiente de la cultura no hay divisionismos cuando todos partimos de la idea de que a la cultura uruguaya hay que protegerla y promoverla”.

Ahunchain confirmó que el INAE continuará con su política de no subvencionar producciones de espectáculos escénicos sino que seguirá concentrado en el apoyo a través de la formación académica, los múltiples cursos, talleres y laboratorios que tienen lugar en su amplia sede de la calle Zabala.

La línea de trabajo del INAE continuará la estrategia de promoción internacional del teatro y la danza uruguayos, algo que el actual coordinador entiende que “se hizo muy bien” durante la gestión de José Miguel Onaindia, quien estuvo al frente entre 2015 y 2020. “Potenciaremos este trabajo con la financiación de pasajes y una mayor coordinación con el servicio exterior, porque el teatro uruguayo, a través de sus autores y directores, está siendo reconocido en todo el mundo y es además una excepcional forma de promocionar al país globalmente”. El Festival Internacional de Artes Escénicas, que en sus seis ediciones anteriores fue organizado por el INAE, pasará a la órbita del Sodre, y seguirá a cargo de Onaindia, quien ahora es el director artístico de los tres auditorios de la institución.

Ahunchain confirmó que el INAE continuará con su política de no subvencionar producciones de espectáculos escénicos sino que seguirá concentrado en el apoyo a través de la formación académica, los múltiples cursos, talleres y laboratorios que tienen lugar en su amplia sede de la calle Zabala, cuya sala polivalente es una de las mejores infraestructuras escénicas del país y está continuamente en uso, a través de convocatorias gratuitas. “El énfasis que queremos poner a esta actividad es que en vez de contratar docentes y artistas del exterior para que den clases magistrales, trataremos de convocar a los extranjeros que lleguen al país por motivos artísticos, y en vez de pagar pasajes y hoteles para traer gente, usaremos ese dinero para potenciar la formación en artes escénicas en el interior, a través del envío de referentes culturales que permanecerán en los destinos un tiempo, con el fin de generar nuevos públicos y polos de desarrollo escénico en lugares periféricos”.

Otro foco de su plan de gestión es, en la línea del ciclo de entrevistas audiovisuales A escena con los maestros, ideado en la primera gestión del INAE por Alberto Rivero, estimular la recuperación de “autores que forjaron la identidad uruguaya desde las tablas, como Víctor Manuel Leites, Carlos Manuel Varela, Ricardo Prieto y tantos otros, y también potenciar la investigación y producción de nuevo material bibliográfico sobre grandes referentes de las tablas uruguayas”.       

Reformulación de lo masivo

Como en prácticamente todas las dependencias del nuevo gobierno, apenas asumió su cargo, Ahunchain debió enfrentar una fuerte distorsión de su plan de trabajo debido a la emergencia sanitaria. Y en ese sentido, junto al resto del “gabinete de cultura” trabaja en la creación de herramientas que ayuden a paliar la compleja contingencia que viven cientos, cuando no miles, de artistas vinculados a las artes escénicas que sufrieron un abrupto cese de su actividad, de cien a cero de un día para el otro.  Sin embargo, tiene una mirada optimista: “Creo que después de esto hay hábitos culturales que van a cambiar, y creo que en los próximos años habrá una gran reducción de público en los espectáculos masivos. En Europa está demostrado que el principal vector que hizo explotar la pandemia y causó el desastre masivo fue un partido de fútbol en Milán (Atalanta-Valencia, el 19 de febrero). Pienso que se viene una reformulación de los espectáculos masivos, sin dudas, porque habrá que evitar las concentraciones multitudinarias por un buen tiempo. Entonces, puede venir una nueva época en la que la masividad sea mediatizada por la tecnología y ya no presencialmente, lo cual volverá más necesario e imprescindible el encuentro en torno a las artes escénicas, un encuentro con menos gente, el último encuentro presencial que nos puede quedar. Creo que se potenciarán las opciones y los recursos para quienes hacemos espectáculos para públicos reducidos”. Por otra parte, el flamante coordinador piensa que el teletrabajo llegó para quedarse: “Había una cierta inercia en muchas organizaciones de negarse al teletrabajo; ahora está demostrado que es perfectamente productivo y que puede suponer incluso ahorro de transporte y otros gastos de funcionamiento”.  

Con la designación, Ahunchain canceló todos sus proyectos artísticos, menos uno: en la primavera tiene planeado dirigir Variaciones enigmáticas, del francés Éric-Emmanuel Schmitt, que marcará un nuevo retorno a los escenarios de Roberto Jones. “Cuando me ofrecieron el cargo, desarmé todos los planes menos este, que ya estaba muy avanzado y con la sala comprometida”.

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