Las faltas más habituales fueron exceso de velocidad, cruzar con luz roja y estacionar en zonas prohibidas. Foto: Nicolás Der Agopián

Los vehículos de los organismos públicos cometieron cerca de 500 infracciones en Montevideo en 2017

Multas a autos oficiales costaron al Estado más de $3,5 millones

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Nº2003 - al de Enero de 2019
escribe Lucía Cuberos

Las infracciones de tránsito son algo habitual entre los conductores. Circular sin casco, detener el auto con el motor encendido, estacionar en entradas de garaje o exceder los límites de velocidad son solo algunas de las maniobras que sanciona a diario la Intendencia de Montevideo (IMM). Desde la puesta en marcha del Centro de Gestión de Movilidad (CGM) —que incluye sistemas inteligentes y cámaras para monitorear el tránsito en tiempo real—, aumentaron significativamente los controles en las calles de la capital y, por ende, las multas.

Los vehículos oficiales que transitan por Montevideo no son la excepción. Los ministerios, la Presidencia, el Poder Judicial, la Policía y la propia Intendencia de Montevideo poseen autos para transportar a jerarcas o funcionarios que desempeñan diferentes tareas, y durante esos viajes se cometieron las infracciones que los inspectores o las cámaras detectan con más asiduidad.

Según explicaron a Búsqueda desde la IMM, la jurisprudencia ha establecido que las multas de tránsito no deben descontarse a los trabajadores porque aplica el principio de ajenidad del riesgo en la relación laboral.

De acuerdo a los registros de la oficina de Movilidad de la IMM, a los que accedió Búsqueda, en 2017 los autos oficiales cometieron 523 infracciones, sumando las captadas por las cámaras y por los inspectores de tránsito. Las multas sumadas tuvieron un costo aproximado de 3.600 Unidades Reajustables (UR), lo que equivale a unos $3,5 millones.

En 2016, las faltas cometidas fueron 297, por un valor de 1.125 UR ($1 millón). En 2015, el Estado recibió 418 multas, lo que obligó a las diferentes dependencias del Estado a abonar 1.570 UR ($1,2 millones).

Según explicaron desde la Intendencia, los datos totales de 2018 aún no fueron procesados, pero hasta el 24 de diciembre se registraron al menos 332 multas a vehículos oficiales.

Motivos

La falta más frecuente cometida por autos oficiales es el exceso de velocidad. Esta infracción tienen un costo de entre 5 y 12 UR, dependiendo de la velocidad alcanzada. Según los datos de la comuna, en 2016 se registraron 70, mientras que en 2017 la cifra aumentó a 301.

Otra de las multas más repetidas fue por circular con deuda de patente (30 en 2016 y 16 en 2017), conducir con imprudencia (22 en 2016 y 14 en 2017), y estacionar en zonas prohibidas (45 multas registradas en 2016 y 56 en 2017). Todas esas infracciones tienen un costo de entre 1 y 2 UR.

Cruzar la calle con luz roja también es una de las primeras causas de multas en autos oficiales. Esa infracción tiene un costo de 5 UR: se aplicaron 11 multas en 2016 y 35 en 2017. Por estacionar el vehículo en doble fila se aplicaron 17 multas en 2016 y 16 en 2017, mientras que por no usar el cinturón de seguridad, se aplicaron 12 en 2016 y 15 en 2017.

La falta más frecuente cometida por autos oficiales es el exceso de velocidad. Esta infracción tienen un costo de entre 5 y 12 UR, dependiendo de la velocidad alcanzada. Según los datos de la comuna, en 2016 se registraron 70, mientras que en 2017 la cifra aumentó a 301.

Además, en 2016 hubo 16 vehículos guinchados y en 2017 fueron 10.

Según el director de Movilidad de la comuna, Pablo Intahmoussu, estas cifras no necesariamente implican que hay más infracciones, sino que hay “más controles”. Para el jerarca, el aumento de las cifras se explica por la nueva tecnología instalada, que trabaja de forma continua y cubre una mayor superficie que los inspectores.

“Antes del CGM, hasta fines de 2016, los controles de velocidad se hacían mediante dos radares portátiles, manejados por los inspectores en determinados horarios. Pasamos de tener 15 cámaras en 2017 que rotan entre 42 puntos de control posibles, a 18 al año siguiente”, explicó Inthamoussu.

De todas formas, el crecimiento no se refleja en todas las infracciones, ya que los equipos de fiscalización fijos y los radares móviles solo contemplan multas por exceso de velocidad y cruces con luz roja.

Consecuencias

Entre los autos oficiales multados figuran algunos con chapas departamentales, que corresponden a vehículos de las intendencias, matriculas de Presidencia y de otros organismos dependientes de la administración central. Cada dependencia estatal debe hacer frente a las multas de sus vehículos.

“No existe un tratamiento diferencial con los vehículos oficiales”, explicó Inthamoussu.

Según explicaron a Búsqueda desde el departamento de Movilidad, la jurisprudencia ha establecido que las multas de tránsito no deben descontarse a los trabajadores porque aplica el principio de ajenidad del riesgo en la relación laboral. Esto significa que el empleador (en este caso el Estado) es responsable de las acciones de sus funcionarios, pero como contrapartida, tiene la posibilidad de sancionar al trabajador por la falta cometida.

Por eso, cuando un funcionario estatal comete una infracción en Montevideo, la IMM notifica al organismo responsable para reclamarle esa infracción. Esa dependencia debe asumir los costos de la multa y posteriormente su área de Recursos Humanos podrá resolver qué sanción le aplica al funcionario, lo que podrá implicar desde la apertura de un sumario, hasta un traslado o despido.

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