Jair Bolsonaro. Foto: AFP

Oficialismo hace gestiones para contrarrestar un posible freno de Bolsonaro al comercio

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Nº1998 - al de Diciembre de 2018

Con el expresidente José Mujica en primera línea, el oficialismo realiza gestiones políticas con China y Japón buscando conseguir mercados para los lácteos uruguayos, ante la posible restricción para los negocios con Brasil cuando se instale el gobierno de Jair Bolsonaro.

Preocupado por la crisis que atraviesa la lechería, que generó el cierre de algunas industrias y de tambos, Mujica le planteó al presidente del Instituto Nacional de la Leche (Inale), Ricardo de Izaguirre, hacer una ronda de contactos con diplomáticos de países asiáticos, empezando con China y siguiendo con Japón, para transmitir el interés en aumentar las ventas de lácteos a sus mercados. Así lo comentó a Búsqueda el titular del Inale, quien además dijo que esas conversaciones fueron precedidas por otras reuniones realizadas por directivos de Conaprole con empresarios y jerarcas chinos.

En el gobierno hay expectativa sobre la postura comercial que adoptará la administración de Bolsonaro. Algunos mensajes de sus futuros jerarcas generan preocupación.

De Izaguirre señaló que el objetivo es mejorar las condiciones arancelarias para los lácteos uruguayos. Actualmente la leche en polvo entera, la larga vida y los quesos uruguayos que se exportan a China están gravados con un impuesto aduanero de 10%.

El presidente del Inale valoró la importancia de realizar gestiones políticas en ese sentido, pero reconoció la dificultad de avanzar en una rebaja de aranceles sin que el Mercosur negocie un acuerdo comercial con los chinos.

El miércoles 5, Mujica visitó al embajador de China en Uruguay, Wang Gang. El expresidente —que estuvo acompañado de Milton Perdomo, un tambero amigo remitente a Conaprole— le manifestó al diplomático la voluntad de Uruguay de avanzar en las negociaciones comerciales y recalcó la calidad de la producción lechera para el abastecimiento a China. El gobierno de ese país se mantiene firme en su postura de negociar un tratado de libre comercio con el Mercosur y no solamente con Uruguay.

En paralelo a esas gestiones, el Poder Ejecutivo analiza alguna medida adicional a las ya dispuestas para atender la problemática de la cadena láctea. En ese sentido, el Movimiento de Participación Popular pretende que se conceda una rebaja impositiva transitoria al sector, informaron fuentes políticas.  

En el gobierno hay expectativa sobre la postura comercial que adoptará la administración de Bolsonaro. Algunos mensajes de sus futuros jerarcas generan preocupación.

El Movimiento de Participación Popular pretende que se conceda una rebaja impositiva transitoria al sector lácteo.

La designada ministra de Agricultura de Brasil, Tereza Cristina Correa da Costa, declaró el 23 de noviembre al programa Valor Agregado de Radio Carve que ha recibido “muchas demandas del sector lácteo” de su país, que está “muy insatisfecho con las importaciones de leche en polvo que entran desde Uruguay” en “cantidades grandes”. Y agregó: “Tenemos que encontrar una manera para que se pueda proteger a nuestros productores y también no inviabilizar las importaciones con Uruguay. Estoy a favor del diálogo, pero tenemos que encontrar un camino, porque hoy esas importaciones de manera desenfrenada —no solo de Uruguay, también de Nueva Zelanda, de Australia— están trayendo un perjuicio enorme para la cadena láctea, principalmente para los pequeños productores” brasileños.

Este es uno de los asuntos que quiere tratar con las autoridades uruguayas “lo más rápidamente posible, junto al Mercosur”, insistió.

Después de China, Brasil es el principal destino para las exportaciones uruguayas. Al mercado brasileño se tramitaron envíos por US$ 1.016 millones en enero-noviembre, y de ese total US$ 133 millones fueron lácteos. 

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